Ministerio Caminos de Dios


"He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe." (2 Tim. 4:6-8).


La vida, vista desde una perspectiva espiritual, no es más que una serie continua y constante de milagros que acontecen antes de que volvamos a parpadear, así, está llena de momentos y motivos que dependiendo de nosotros, pueden ser eso, un simple momento, o bien, un acontecimiento histórico. ¿Quien pensaría que todo amanecer, lo antecede una oscura noche?, o mejor aún, ¿quien pensaría que la peor de las muertes provocaría la mejor de las vidas?, ¿como un simple pastor de ovejas es que llega a ser un rey poderoso?


La respuesta a estos cuestionamientos es simple y se resume en dos palabras: Amor y Perseverancia. Si entendiéramos que la vida es más que un desfile de años, días y horas, de quehaceres y cotidianeidades, posiblemente todos andaríamos de rodillas como Daniel, pero ¿cuántos de nosotros terminamos siendo y actuando como leones? El motivo de iniciar estas líneas con una frase maravillosa e histórica del Apóstol San Pablo es precisamente para que recordemos que el Señor quiere que sus siervos perseveren hasta el final e incansablemente, pues ya tiene un banquete preparado para ellos. Es el momento de que todos perseveremos pues ese es el camino que nos hace vivir como peregrinos hacia los brazos del Padre. Que sea nuestro espíritu que gobierne la carne, para que así vivamos una vida Santa delante de Dios y podamos ser luz en las tinieblas, que el mundo se convierta a nosotros y nunca nosotros al mundo, así, cuando vengan los momentos de batalla, sea en los trabajos, con los amigos, con las tentaciones, cada uno sepa cual es su meta y pueda perseverar y adorar a Dios cuando creamos estar en la fosa de los Leones…


Jeremy Moya
Caminos de Dios
Presidente de la Junta